En un evento organizado por la Fundación Libertad y Progreso, José Luis Espert, diputado y referente de La Libertad Avanza, ofreció una exposición directa y sin concesiones sobre la situación económica, política y electoral del país. Con la mira puesta en las elecciones legislativas, su mensaje combinó diagnóstico económico, estrategia electoral y un llamado a la militancia.
Dos años para estabilizar
Espert comenzó subrayando que el foco del gobierno de Javier Milei en sus primeros dos años es “lograr una inflación civilizada” equiparable a los niveles internacionales. Para ello, explicó, el programa se basa en:
- Ajuste del gasto público.
- Desarme de la deuda remunerada del Banco Central.
- Flotación cambiaria dentro de bandas.
- Recapitalización del Banco Central para sanear su balance.
“El objetivo central es no emitir, porque sin disciplina fiscal no hay baja de inflación posible”, advirtió. Según Espert, este esfuerzo inicial es la “columna vertebral” del plan y continuará en el segundo periodo de Milei, si el oficialismo logra sostenerse.
Choque con la oposición
El diputado acusó a lo que llamó “Corea del Centro” —sectores de la oposición moderada— de votar junto al kirchnerismo en proyectos que “dinamitan el programa económico” bajo la apariencia de mejoras a jubilaciones o moratorias. “Esto es vida o muerte política. Si ganan en 2025 y 2027, el kirchnerismo sobrevive; si no, desaparece”, sentenció.
Provincia de Buenos Aires: el campo de batalla
Espert encabezará la lista de diputados en la provincia de Buenos Aires, donde anticipa “una campaña salvaje”. Allí propone reformas estructurales:
- Reforma impositiva: eliminar Ingresos Brutos, aplicar un IVA provincial vinculado a un “Super IVA” nacional, y reducir a 5 o 6 impuestos clave.
- Reducción del Estado provincial: de 15 ministerios a 4 o 5.
- Cuatro prioridades: seguridad, achique del Estado, salud y educación.
- Autonomía municipal: permitir que municipios recauden impuestos en lugar de tasas y eliminar tributos distorsivos.
Espert no descartó aspiraciones más ambiciosas, como dividir La Matanza, pero reconoció que “el problema es que la gente sigue votando a los mismos intendentes”.
Educación y cultura
En materia educativa, planteó una reforma profunda:
- Devolver a los directores la potestad de elegir sus equipos docentes.
- Revisar la currícula provincial para priorizar matemática, lengua, educación cívica, historia completa y matemática financiera.
- Formar profesionales para explotar ventajas competitivas del país (ingenieros, geólogos, economistas).
“El sistema educativo actual es un populismo pedagógico que no prepara a los chicos para progresar”, afirmó.
Privatizaciones y reformas futuras
Espert adelantó que el plan de privatizaciones tomará impulso después de las elecciones y especialmente desde 2026. Las “reformas de segunda y tercera generación” incluirán:
- Laboral (su prioridad, por el impacto de la litigiosidad en la contratación).
- Impositiva.
- Previsional (unificación de regímenes y eliminación de focos de corrupción).
Estrategia electoral
El objetivo para septiembre y octubre es obtener entre el 38% y el 40% de los votos. Por debajo de esa cifra, dijo, habría que “mejorar pensando en el futuro”. Reconoció que podrían perder en la tercera sección electoral, pero confía en compensar con triunfos en otras.
Criticó las candidaturas testimoniales como “fraude electoral” y pidió una militancia activa: fiscalizar, estar en la calle con mesas y “pancheras”, y dar la batalla cultural todos los días.
Debates y estilo
Aunque no son obligatorios en elecciones legislativas, Espert se mostró dispuesto a participar en debates y alentó a la sociedad a exigirlos. Ante críticas al estilo de Milei, respondió: “Llegó donde llegó por lo que piensa y por cómo lo presenta; yo lo respeto”.
Un cierre sin medias tintas
Espert cerró el encuentro recordando que la contienda política actual no es un debate de matices, sino un enfrentamiento decisivo:
“Esto es a vida política o a muerte política, lo repito, es supervivencia. No hay algo civilizado del otro lado. Hay miseria, miedo, droga, inseguridad. Esto es supervivencia política. Se gana o se muere políticamente”.
Con un tono que combinó advertencia y convocatoria, dejó en claro que la provincia de Buenos Aires es el epicentro de esa batalla.


