En efecto, los países latinoamericanos sólo en una ocasión estuvieron ante la oportunidad de entender los cambios que son indispensables y que deben no pasar por alto la obra que nos legó el abogado cibernetista Javier Livas. Este autor aseguraba en 2004 que el surgimiento de un Estado cibernético es ahora una verdadera posibilidad y muy probablemente resultará inevitable en el futuro.
El texto de “El Estado cibernético” fue editado en ese 2003 por el Senado de la República, en cuya sala magna se hizo la presentación formal de la obra. Muy pocos asistentes a la presentación entendieron el texto y la velocidad con la que es requerido su mensaje se hace más urgente hoy.
Los lamentables sucesos mexicanos en el orden político, ocasionados por la llegada al poder de la casta criminal del partido populista Morena, mediante el discurso y la narración, en los que se mezclan la exigencia de que se respete al crimen organizado y se permita que Morena se beneficie con las altas ganancias derivadas del tráfico de estupefacientes.
Fue necesaria la llegada al poder de Donald Trump para plantearnos la posibilidad real de cambiar las cosas en México y así como el gobierno mexicano prepara ya la modernización de la extracción de hidrocarburos líquido y gaseoso, con la que espera el gobierno que preside Claudia Sheinbaum resistir el impacto reformador del nuevo potus estadounidense.
La cibernética es la ciencia de la comunicación y el control en las máquinas y en los animales. En fecha reciente, el profesor Stafford Beer la definió como la ciencia de la organización efectiva. Y ese conocimiento organizador es orientado en todo el territorio americano, desde Groenlandia hasta el borde del Antártico, por las empresas tecnológicas de Elon Musk.
Diplomacia prudente, redes ramificadas
El geopolitólogo italiano Giusuppe Gagliano se refiere a la presidente mexicana Sheinbaum como “una mujer de Estado que ha adoptado una línea prudente”. Sin duda por la salida de México del embajador chino Zhang Run en diciembre de 2024. Pekín no ha nombrado aún a su sucesor y un vacío parece señalar una tregua diplomática. Sin embargo, el diálogo entre ambos países no se ha interrumpido. Un verdadero desafío, pues ha comenzado a funcionar el comité de Amistad con China a cargo de personajes de Morena, de quienes ha quedado demostrada su asociación con el crimen organizado.
Tecnología, seguridad y zonas grises
En el dominio tecnológico China ha adoptado una posición dominante. Huawei no se limita a suministrar las redes de la telecomunicación. China ha realizado infraestructuras con un valor de 1,3 mil millones de dólares. Sus servicios vía la empresa telefónica Telmex llegan a la presidencia de la república y los ministerios de comunicaciones, Defensa e Interior. Según los rumores Huawei habría pedido al gobierno de Morena administrar los centros de recolección de datos en favor de los servicios de inteligencia.
Pero no está sola: OPPO, ZTE, Xiaomi y Honor controlan espacios considerables de telefonía móvil. Kikvision domina los sistemas de videovigilancia para la seguridad pública, mientras que Lenovo ha transformado a México en su principal polo de producción latinoamericano.
Y no todo es brillante. El mercado negro mexicano ha sido saturado de drones DJI, de chalecos antibalas y otros equipos militares, fácilmente accesibles a los grupos criminales y a los cárteles productores de heroína y fentanilo, aliados del gobierno. Esta droga que tantos estragos causa a la población de EEUU es producida en México merced a las adquisiciones de materias primas y alcaloides que realiza el crimen organizado mexicano, en el que colaboran las triadas chinas, además de que éstas controlan en Puerto Cárdenas exportaciones no totalmente legales de minerales a China.
Cooperación militar
Oficialmente, las relaciones militares entre México y China son modestas. No hay un solo cadete chino estudiando en plantels militares mexicanos y viceversa. Sin embargo, China ha situado en México un agregado militar muy activo. Se trata del coronel Cui Yungmao, que se expresa muy bien en español y participa regularmente en las actividades de las academias de guerra mexicanas.
El Plan maestro
Omar Bula Escobar ha sido desde 1999 un observador y analista de las peripecias extranjeras y de las que se encargan de la transformación de los grupos criminales colombianos en el eje de hibridaciones políticas (con la izquierda como el site catalán kaosenlared) del crimen organizado con agentes gubernamentales, así venezolanos como propiamente colombianos.
Las fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ha establecido relación con el Partido del trabajo, mexicano, y planearon una colaboración para diversificar los tráficos y contrabandos hacia Estados Unidos desde la América Central.
Dice Omar Bula, en relación con el Plan maestro, que es el título de su libro, que una sombría maquinación internacional que se organiza desde hace algunos años con designios macabros, cuyo objetivo mayor es el de nivelar el campo de batalla entre Estados Unidos y sus principales antagonistas mediante la implantación del arma nuclear en territorio latinoamericano.
El contacto existente entre las FARC y el gobierno de Irán, Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Bolivia (país éste donde Evo Morales planea volver al poder y ha iniciado su labor electoral en este 2025) permiten suponer una resistencia muy intensa en contra de las fuerzas políticas que proponen el establecimiento de la democracia activa y católica.
El orden constitucional en los pueblos americanos reclama una legislación vigilada por el Poder Judicial, no por el Ejecutivo. En México causa asco el intento del gobierno de Morena de controlar a los jueces y magistrados que emanen de un proceso electoral sucio y corrupto, que ya se dibuja en el panorama del Estado mexicano.
Con todo, un largo debate sobre la Constitución es una oportunidad de conocer las necesidades y las exigencias del partido en el poder y de sus opositores. Da la ocasión de saber cómo se puede gobernar con el apoyo de la mayoría de la población sin que se distraiga a pensar en volverse contra el poder y su capacidad criminal por algún escrúpulo moral. Y da, por último, el recurso vigilante para detener oportunamente la violencia entre las fuerzas políticas polarizadas.